¿Sacrificios?

Esta semana empezamos la lectura del tercer libro de la Torá, que se conoce como el Libro de los Cohaním (sacerdotes). La razón de ésto es muy simple: a lo largo de sus parashot se describen, en gran detalle, las leyes pertinentes a los cohaním y su trabajo en el Templo.

Gran parte de ese trabajo involucraba los sacrificios. De hecho, el libro de Vaikrá mismo comienza con las leyes de algunos sacrificios.

A algunas personas les cuesta entender la idea de los sacrificios. ¿Cómo puede ser que ofrendamos un animal a Di-s? ¿Acaso Di-s necesita nuestras ofrendas? De hecho, en la biblia aparece más de una vez la idea de que Di-s prefiere un corazón quebrantado que sacrificios, que El prefiere que escuchen y sigan Sus palabras más que sacrificios. Entonces, ¿qué es el sacrificio?

La verdad es que un análisis profundo del asunto requiere ir más allá del alcance de una pequeña editorial, pero, en resumen, la respuesta es así:

Cada asunto del universo puede verse y se expresa en varias dimensiones. El hecho de que, por alguna razón una dimensión no puede existir, no quita que el asunto mismo deje de tener valor. Esto se aplica a todos los preceptos de la Torá.

Específicamente en el contexto de los sacrificios, la dimensión factual de los mismos era la ofrenda de animales, cada uno según sus leyes, momentos, etc., para ser quemados en el Altar en el Templo en Ierushaláim. Esto no podemos hacerlo ahora, porque no tenemos Templo (que se reconstruya rápido en nuestros días).

La dimensión oral de los sacrificios consiste en el estudio de las leyes de los mismos que, en general, se encuentra en cualquier libro de rezos. Nuestros sabios explican que el hecho mismo de estudiar sobre los sacrificios es considerado como si los hubiésemos traído en la práctica.

La dimensión espiritual de los sacrificios es el acercamiento a Di-s. La palabra sacrificio en hebreo se dice korbán, y puede interpretarse (en la dimensión espiritual) como proveniente de la palabra karov - cerca. Es decir, el significado de una ofrenda a Di-s es acercarse a El.

En general decimos que el estudio de Torá y la observancia de Mitzvot son la forma de acercarse a Di-s. Sin embargo, aquí se trata de otro tipo de acercamiento (ya que dijimos que el estudio de los sacrificios es como traerlos, y cumplir esa Mitzvá no podemos).

En resumen, el punto aquí se trata de acercar a Di-s todos los asuntos de la vida de la persona. No solamente aquellos momentos en los cuales la persona está estudiando Torá y cumpliendo una Mitzvá, sino que aún cuando está comiendo, haciendo negocios, conversando con la familia, la persona debe buscar hacer estas tareas en forma refinada y santa, así acercándose a Di-s. El sacrificio en la Torá representa esa entrega a Di-s de la vida toda, que va más allá de los momentos y lugares definidos como santos, sino que llega hasta la esencia misma de la persona y permea todos sus pensamientos, palabras y acciones.

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