Leyes que hacen vida

La sección de esta semana se llama Mishpatím, leyes. En la Torá aparecen tres palabras que se refieren al concepto de leyes, cada una con su significado:

1) Mishpatím: se refiere a las leyes racionales, es decir, comprensibles al intelecto humano. Aún si Di-s no las hubiese dicho, las hubiésemos pensado y son fundamentales para tener una sociedad sana, basada en el respeto mutuo. De hecho, hay sabios que opinan que los no-judíos también deben cumplir con estos preceptos, en adición a los conocidos siete preceptos de los hijos de Noaj (No blasfemar, no matar, no cometer adulterio, no robar, no comer de un animal vivo, saber que hay un Di-s, establecer un sistema de justicia). La razón de esto es, como fue mencionado, son preceptos fundamentales para la convivencia normal de todos los seres humanos, y Di-s creó el mundo para estar poblado, con diferentes países y pueblos.

2) Eidot: se refiere a las leyes testimoniales, es decir, leyes cuyo objetivo es recordar un cierto evento a través de realizar una determinada acción, como el Shabat, recuerdo de la Creación en siete días, Pesaj, recuerdo de la Salida de Egipto, Shavuot, recuerdo de la Entrega de la Torá, etc.

3) Jukím: se refiere a preceptos irracionales, es decir, aún después de que la Torá mandó a cumplirlos, no dejan de ser incomprensibles para la mente humana, como no comer ciertos animales (leyes de Cashrut), no mezclar lana y lino, etc.

Ahora bien, los razonamientos que los seres humanos encuentran para los preceptos, aún para los Mishpatím, no son la "verdadera" razón de ser del mandato Divino, ya que es imposible captar la sabiduría Divina tal y cual es. Aún los razonamientos que aparecen en la Torá para ciertos preceptos, tampoco son los "verdaderos", es decir, no son la voluntad Divina tal y cual es, sino que consisten en humanizaciones del intelecto Divino. En otras palabras, la razón revelada de cada precepto es la vestimenta humana para comprender, según nuestra capacidad, la voluntad Divina.

Los maestros jasídicos van un paso más para entender qué significan los preceptos de la Torá, incluyendo los de tipo Mishpatím. Ellos explican que hay dos tipos de mandatos: 1) Mandatos que hacen vida y, 2) Mandatos que son creados de la vida.

Todos los mandatos y leyes (como los códigos civiles y penales de cada país) creados por el ser humano son creados de la vida. Basados en la experiencia de sus creadores, en la jurisprudencia conocida hasta el momento y en la imaginación de hasta dónde puede llegar la "maldad humana", los codificadores de leyes plasman en un código ordenado y preciso, todos los casos que se les ocurren y/o que ya vieron ocurrir. Por eso cada país, de acuerdo a las condiciones locales y la época, tiene códigos y leyes diferentes y, con el pasar del tiempo, se van modificando.

Por el otro lado, los mandatos de la Torá crean vida. Los mandatos Divinos moldean y dan forma a la vida tal y cual Di-s la pensó desde la Creación. Por eso son iguales en todos lados y a lo largo de todos los tiempos. Es en ellos que debe estar en énfasis de la persona, para vivir una vida plena y en consonancia con la Voluntad de Di-s.

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4 comentarios en «Leyes que hacen vida»

  1. El Rebe siempre resaltó que las Siete Leyes de los hijos de Noé no son literalmente siete sólo, pero que cada una de ellas contiene muchas ramificaciones.

    En este punto, sin embargo, tiene que haber un esclarecimiento, porque muchos bnei Noach piensan o son inducidos a pensar que pueden simplemente escoger cualquiera de las 613 mitsvót y empezar a practicarla, sin tener conciencia y discernir si ésta es apropiada o no. Generalmente estas personas ya son judaizadas y judaizantes y por eso ellas acaban por apoderarse de aquello que no les es debido. Es precisamente aquí que cabe destacar la cuestión de que hay 2 tipos de mitsvót para bnei Noach, las permitidas y las prohibidas.

    Como usted bien destacó, las mitsvót conocidas como mishpatím son las permitidas, las que los bnei Noach pueden, voluntariamente, practicar, incluso a fin de recibir algún mérito.

    Por otro lado, existen mitsvót prohibidas para los bnei Noach, las mitsvót identificadoras (es decir, las de identidad), aquellas que se conocen como edot, las prácticas que constituyen una señal entre Hashém y su pueblo Israel (que no son pocas; incluyendo Shabat - kidush, havdalá ... -, talit, tsitsit, tefilin, mezuzá, etc).

    El Señor, Rabino Tuvia Serber, puede, por favor, dar una opinión sobre nuestra declaración?

    Agradecido,

    1. Hola, te invito a ver un vídeo sobre este tema en mí canal de YouTube, dónde, en los comentarios, se discute tu pregunta. De cualquier manera concuerdo contigo en que sería bueno aclarar este asunto explícitamente. Dios mediante lo haré a través de un vídeo . Saludos!

  2. Sí, ya estamos viendo sus videos, gratos.

    Sin embargo, sería interesante y muy importante si el señor pudiera hacer una materia escrita específica sobre este tema.

    La cuestión es que bnei Noach no tiene que se molestar o se lastimar por aprender la verdad (de que no deben apropiarse de los Edot). Y ni los rabinos tienen que ser condecentes con esto para no apartar a estos gentiles.

    1. El Rambam escribe en sus leyes de Reyes, cap. 10, ley 10:
      Un ben Noaj que desea hacer una de las Mitzvot de la Torá para recibir recompensa, no le impedimos que la haga como la ley (halajá) manda. El Radvaz escribe como comentario a estas palabras del Rambam:
      "Y si desea hacerla diciendo que fue mandado (por Hashem) a observar la Mitzvá, no lo dejamos hacerla, sino solamente si la cumple para recibir recompensa de la misma manera que alguien que no fue ordenado a cumplir un precepto y lo cumple. [...] Sin embargo, en los preceptos que requieren santidad (Kedusha) y pureza (Tahara) como Tefilín, Sefer Torá y Mezuzá yo indico ser estricto e impedirle hacerla.

      Los ejemplos mencionados son los que el Radvaz mismo da. Claramente la cuestión no depende de la categoría de Mitzvá, si es Mishpat, Edot o Juka, sino de (en las palabras del Radvaz): "santidad y pureza".

      Está claro que no se debe judeizar la observancia de los 7 preceptos de Bnei Noaj y tampoco considerar que los 7 preceptos son una puerta de entrada a una futura conversión. Ser un Ben o Bat Noaj es un asunto en sí mismo y el judaísmo es un asunto, diferente, por sí mismo.

      Saludos!

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