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| La maravilla platense | | |  | | | Exclusivo para “SHAÁ TOVÁ” (publicacion muy Importante en el mundo religioso)
Asi fueron descubiertas en una caja fuerte en el Bank Hapoalim de Tel- Aviv LAS LECCIONES PERDIDAS DEL MARAN – en arameo, término de respeto, designación de gobernante, Rabino de Rabinos, etc,EL GAON RABI SHIMON SHKOP z”l (z”l - sigla que en idioma hebreo significa: “su memoria sea bendita”). (Aclaración: Gaón – en hebreo – Erudito y también usado como término de respeto).Rabi Shkop era considerado “un Ministro de la Tora”, titulo que se le da a los sabios mas grandes.-
Dentro de una caja fuerte en la oficina de Moti Szuszan, uno de los Directores del Bank Hapoalim, estuvo guardado durante años un tesoro oculto: las lecciones que escribió su abuelo, el Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l, de boca del Gaón Rabí Shimón Shkop z”l.
A lo largo de más de 85 años pasaron los escritos de Rabí Leizer a mano de sus hijos, pero nadie excepto la familia cercana sabía sobre el tesoro oculto, que fue descubierto casi por casualidad por el Rabí Jaim Itzjok Eideles, uno de los grandes Rabanim de Tel-Aviv.
En una conversación con Jonathan Feldman, relatan Moti Szuszan y el Rav Eideles el desarrollo de los acontecimientos que condujeron, después de un esforzado trabajo, y bajo la mirada de los Grandes Rabinos de Israel, a la publicación de los escritos que estremecerían al mundo de la Torá.
Y cuentan acerca de la imagen oculta de quien fuera su escritor y creador, el Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l, que al quedarse en Argentina, pocos supieran sobre su existencia.
***
En una pequeña caja fuerte en una de las oficinas de la Dirección General del Bank Hapoalim, en la calle Iehudá Haleví en Tel-Aviv, estuvo guardado durante años un cuaderno viejo y muy voluminoso. De encuadernación marrón, casi desintegrado, y en su interior un manuscrito muy denso y ordenadamente escrito.Ahora, agosto de 2008, estamos sentados en la oficina de Moti Szuszan, uno de los Directores del Bank Hapoalim. Con nosotros se encuentra también la persona que descubrió la gran im portancia de los manuscritos – El Rabí Jaim Itzjok Eideles “shlita” (la palabra “shlita” es una sigla en idioma hebreo que significa: “que viva a lo largo de muchos días, amén”) uno de los Rabinos del norte de Tel-Aviv, quien, desde que el cuaderno fue descubierto, se transformó en uno de los más cercanos amigos de Moti Szuszan.
Moti, un judío de corazón cálido hacia el idishkait (término en idish que significa “esencia judía”) y hacia la Torá, nos recibe a altas horas de la noche en su estudio, situado en un gran edificio de oficinas que pertenecen a la Dirección General del Banco. Con estremecimiento Moti se inclina sobre la caja fuerte, marca el código y saca el sobre blanco con el cuaderno. El Rav Eideles extiende el cuaderno , de tamaño pequeño pero muy voluminoso,delante de mis ojos El hojea ansioso sus delicadas hojas, pues cualquier roce puede destruir lo que todavía queda de este antiguo cuaderno de aproximadamente 85 años concebido en Grodno, ciudad situada en la frontera de Polonia con Lituania. En estos 85 años que pasaron desde entonces, casi nadie supo sobre el tesoro escondido que contiene este cuaderno, que saldrá a la luz en las próximas semanas.
***
El primer capítulo de la historia se desarrolló, como hemos dicho, en la Grodno de hace más de 85 años. El segundo capítulo, en Tel-Aviv en 2006.
El Rabino Jaim Eideles, alumno erudito de la Torá, es un Jasid que estudió en la Ieshivá “Nezer HaTorá”, y volvió a su ciudad Tel-Aviv para intentar revivir las raíces judías escondidas en ella desde el principio de sus días, cuando Tel-Aviv era un lugar para Escritores y Jajamim, Admorim (“Admor” es una sigla en idioma hebreo que significa: nuestro Señor, nuestro Maestro, nuestro Rabino), Rabinos y hombres de ética. El Rabino Eideles, que dirigía como Moré el Tribunal de los Shtern, fundó hace unos años el “Centro para la Difusión de la Halajá en el Pueblo y Fortalecimiento del Vínculo con la Tradición”, y activa constantemente en las diferentes zonas de Tel-Aviv para acercar a sus habitantes al espíritu del “ídishkait” oculto en cada uno de ellos.
“Yo estaba dando una clase de Guemará” (La Guemará es el comentario y análisis que completa la Mishná – base de la ley judía oral. La Mishná junto con la Guemará recibieron conjuntamente el nombre de Talmud), cuenta el Rav Eideles, “cuando un alumno dijo que uno de sus amigos tenía un cuaderno con un tesoro oculto de escritos del Rashash” (Rashash es una sigla en hebreo que significa: Rabí Shimón Shkop. Rabí Shimón Shkop – nacido en Lituania, 1860-1939, fue Rosh Ieshivá y escribió el libro “Shaarei Iósher” que significa: “PUERTAS DE RECTITUD”) que aún no habían sido publicados”. Me dijo: “Te voy a dar su teléfono, se llama Moti Szuszan, hablá con él”. “El Rav Eideles se comunicó conmigo esa misma noche”, cuenta Moti Szuszan, “quería oír de qué escritos se trataba exactamente”. Le dije que viniera a mi oficina para ver. Se entusiasmó muchísimo y quiso venir en ese mismo momento. Le dije: “paso a paso, vamos a esperar hasta mañana. Este cuaderno esperó 80 años, va a esperar una noche más”.
El Rabino Eideles tuvo un encuentro con Moti Szuszan en su oficina. Moti sacó de la caja fuerte un cuaderno voluminoso con una vieja encuadernación: un manuscrito que había pertenecido a su abuelo, el Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l.
“Yo abro el cuaderno y frente a mis ojos asombrados descubro en la densa escritura cientos y cientos de lecciones sobre muchos capítulos de la Mishná”.
El viejo cuaderno fue redactado por el abuelo de Moti, El Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l, quien escribió con su letra prolija y ordenada, las lecciones que había escuchado en su juventud. El Rav Eideles pide a Moti que le cuente un un poco sobre su abuelo para intentar comprender quién era el autor de esos manuscritos. Rabí Leizer, oriundo de Lituania, vivió la mayor parte de su vida en la ciudad de La Plata en Argentina, adonde llegó desde Europa oriental, después de haber estudiado en una Ieshivá en Grodno. Escucha los relatos, mira otro poco los escritos, y la punta del hilo comienza a bordar en su cabeza en dirección hacia la identidad de las lecciones y su verdadera magnitud.
***
Descubrimiento estremecedor
Silenciosamente, sin que nadie supiera o escuchara sobre esto, el Rav Eideles trabajó durante los dos últimos años sobre estos escritos que están por estremecer al mundo de la Torá. En secreto estuvieron los Grandes de la Torá y de la generación y los grandes dirigentes de las Ieshivot, que acompañaron todo el proyecto desde el comienzo hasta el final. Circulaba en las Ieshivot la información sobre las nuevas clases del Marán de la Torá, el Gaón Rabí Shimón Shkop z”l – que durante 85 años nadie se detuvo a mirar. Pero nadie sabía de qué se trataba ni de qué época era.
La gran pregunta que nos hacemos, después de un descubrimiento estremecedor como éste, es: ¿cómo durante 80 años no se supo sobre las lecciones singulares que complementan la Torá del Rashash así como están en nuestras manos hoy día? Detrás de la respuesta a esta pregunta hay una historia sorprendente, la historia de vida del Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l.
Rabí Leizer fue uno de los grandes discípulos sabios, un Gaón cuyo único objetivo fue la Torá, alumno apegado a Rabí Shimón Shkop, que vivió casi toda su vida en la Argentina, sin que nadie supiera sobre su existencia, y sin que entrara al santuario del esplendor de los Grandes del mundo: los alumnos del Rashash de Grodno.
Su imagen todavía es una incógnita. Nunca explicó a sus hijos ni a sus nietos los motivos que lo llevaron a permanecer toda su vida en Argentina, al mismo tiempo que intentaba estimular a los iehudim que resolvian emigrar a Eretz Israel.
A pesar de esto y con todo esto trataremos de revelar, dentro de lo posible,la imagen oculta de Rabi Leizer.
***
El silencioso de La Plata
Para comprender un poco acerca de Rabí Leizer hay que observar muy bien a su nieto – Moti Szuszan, un judío sencillo y modesto, quien a pesar de su importante cargo, se aleja de toda publicidad o propaganda. Fue difícil hasta que pudimos entrevistarlo y no aceptó fotografiarse.
En el corazón de Moti, a pesar que él no se autodefine como seguidor de la Torá y las Mitzvot, arde la llama judía, o como él dice: “ídishkait desde los kishkes” (en idish: intestinos). El se dedicó por completo los últimos dos años, junto con el Rav Eideles, a llevar el cuaderno de lecciones del Rashash a su fin, para que el mundo de la Torá tenga el privilegio de disfrutarlo y aprovecharlo a la mayor brevedad posible.
“Tres razones me llevaron a comenzar con esta historia. La primera es el hecho de que los escritos del abuelo estuvieron guardados durante años y no se hizo nada con ellos. La segunda es mi papá, z”l, que ya en vida intentó por varios caminos imprimir el libro pero no lo logró. La tercera es para dos iehudim que van a estudiar el libro. ¿Y por qué dos? Porque dos iehudim no van a decir lo mismo, uno leerá y dirá algo y el otro dirá otra cosa. Si esos dos iehudim leen el manuscrito yo habre hecho mi parte; lo demás ya dependerá de ellos”. Yo le digo a Moti que el libro lo estudiarán mucho más que dos iehudim.
El Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l falleció en el año 1984 en la ciudad de La Plata - Argentina, adonde llegó desde Grodno en el año 1931. “Al principio estuvo en las Colonias que fundó el Barón Hirsh en las provincias del Este del país, y de ahí pasó a La Plata, ciudad en la que viven aproximadamente medio millón de habitantes. En La Plata ofició Rabí Leizer como Rabino en una Kehilá (Comunidad) de unos 3000 judíos que vivían allí. El cumplía con todas las funciones religiosas que exigía la Comunidad. El era el Shojet (Matarife), el que se ocupaba de los servicios fúnebres, el Rabino que hacía los casamientos,el que respondia a todas las consultas religiosas y/o eticas de los miembros de la comunidad,etc.etc.
La actividad comunitaria-religiosa era frondosa, pero los judíos estaban muy lejos del cumplimiento de la Torá y las Mitzvot. Moti, que hasta su juventud estuvo en La Plata, recuerda que durante años, principalmente los últimos años, era muy difícil conseguir Minián para las Tefilot.
“Cuando la abuela Jave falleció el abuelo ya estaba débil. Como no podía llegar a la Sinagoga, las Tefilot pasaron a recitarse en su casa,en la que sus hijos construyeron un pequeño shil, pero, como dijimos, no era fácil lograr Minián. Yo, en ese entonces todavía no era Bar Mitzva, y lamentaba no poder ayudar en esto”
Rabí Leizer era callado por naturaleza y, a pesar de que sus hijos y nietos intentaban hacerlo hablar para saber sobre su vida en Europa oriental de antes de la guerra y sobre la vida en las Ieshivot donde estudió, él no relataba prácticamente nada. “Desde su muerte estoy atesorando cada pedacito de información que encuentro sobre su vida”.
Una informacion inportante que hace a la autenticidad de los escritos fue la siguiente: en vida de Rabi Leizer aparece en los diarios judios del mundo la noticia del fallecimiento de un Rav muy muy importante en Jerusalem: el Gaon Rabi Jaim Smulevich en cuya levaia hubieron mas de 100.000.- personas.- Por boca de Rabi Leizer se enteran sus hijos que dicho Rav habia sido compañero de estudio de Rabi Leizer en sus dias de estudio en la Ieshiva del Rashash Shkop.Y mas que eso: Rabi Shmulevich y Rabi Leizer formaban la “yunta” (jevruta) de estudio,discusion e interpretacion de todos los temas.-- De la comparacion de los manuscritos de Rabi Leizer y del Libro de las Memorias de Rabi Shmulevich, que publico el Instituto de Ierushalaim, surge un notable parecido en su esencia,por lo que no cabe duda que se trataba de distintas interpretaciones pero de las mismas clases.-
***
El mundo de la Torá espera
Moti Szuszan recuerda su infancia, cuando llegaba a la casa del abuelo, Rabí Leizer. “Los viernes por la tarde llegábamos a la casa del abuelo para comer con él la cena de Shabat. Si hay algo que recuerdo de él son las canciones que cantaba. Tenía una hermosa voz, a diferencia de sus tres hijos, mi papá y sus dos hermanos”.
Le pregunto a Moti si recuerda las canciones que el abuelo le cantaba, y canta un poquito de “lomir ale…”.
Rabi Leizer trabajaba para su sustento como Shojet en la ciudad. Se levantaba a las 2y30 horas de la madrugada, viajaba a hacer su tarea durante algunas horas, y volvía a casa a continuar con su estudio.
Cuando Moti Szuszan tenía 17 años abandonó la Argentina siguiendo las huellas de sus hermano y pasó a vivir solo en Eretz Israel. “Cuando vine a despedirme del abuelo me dijo: “Yo sé que tú no eres fuerte en mitzvot, pero la mitzvá de poblar Eretz Israel la vas a cumplir…”. Después de mí llegó a Israel toda nuestra familia, pero el abuelo prefirió quedarse ahí. Con el correr de los años la familia se enteró del cuaderno que tenía el abuelo, aunque no sabían de qué se trataba. Si bien él nunca expresó explícitamente su voluntad de imprimir sus escritos, para todos nosotros estaba claro que él quería hacer algo con esto”.
Después del fallecimiento del abuelo papá volvió a Israel junto con el cuaderno. En 1993 falleció papá y el cuaderno pasó a mis manos. Esto significó para mí un testamento no escrito: el manuscrito debía salir a la luz.
Luego que el Rav Eideles comprendiera con certeza que se trataba de lecciones del Rashash, y luego que se supiera la gran cercanía entre Rabí Leizer y el Rashash (Rabi Leizer fue el “Jozer”(el que repite ,repasa y explica) de Rabi Shimon,o sea al que luego de cada clase se acercaban los alumnos que no habian comprendido para que les explicara y aclararara cada leccion), el material fue fotocopiado en óptima calidad para conservar su origen, y los manuscritos fueron entregados a expertos a los efectos de ser descifrados. Los expertos trasladaron todo el material a un texto legible, cuya revisión y redacción comenzó a hacer el Rav Eideles.
“Intentamos llegar a los ultimos alumnos sobrevivientes del Rashash y afortunadamente localizamos al Rosh Ieshiva de Lucerna,Suiza,el Gaon Rabi Itzjak Dov Kopelman shlita,un judio de 104 años cuya cabeza funciona como la de un joven.- Le hicimos llegar los escritos para ver si los reconocia y su reaccion fue:!! Rescatenlos!! El sabia perfecta y detalladamente las halajot en las cuales se detenia Rabi Shimon y recordaba parrafos enteros que fueron escritos por Rabi Leizer.-
EL CIRCULO SE CIERRA
EL Rav Eideles decidio llegar a la casa del MARAN Gaon Rabi Eliashiv shlita a fin de recibir la bendicion para la publicacion del libro.- El Rabi Eliashiv quiso tener tambien la aprobacion de otros importantes Rabinos,los que no dudaron en darla,luego de lo cual el dio su total aprobacion.-
Uno de los Rabinos que dio su aprobacion le dijo a Rabi Eideles: “Quizas la meta de tu llegada a Tel Aviv , a la Rabanut, haya sido este estremecedor descubrimiento”
A lo largo de todo el trabajo de descifrar las lecciones, la aceptación de los acuerdos, y la publicación, estuvo Moti Szuszan, involucrado ademas en cada detalle,a partir que comprendiera que es socio y partícipe de un acontecimiento que tendrá un lugar preponderante en el mundo de la Torá.
Próximamente saldrán a la luz sólo una parte de las lecciones – las lecciones de Baba Metsía (uno de los tratados del Talmud). Por el momento el Rav Eideles está trabajando sobre las lecciones de los tratados escritos, Nedarim y Guitín (otros tratados del Talmud), parcialmente escritos en idish lituano, lo cual requiere mayor tiempo para descifrarlos.
“Recuerdo el momento en que llegué aquí, a la oficina –cuenta Rabí Eideles– sosteniendo por primera vez en mis manos el cuaderno que escribió Rabí Leizer z”l, testimoniando en forma particular y única las clases de su Rabino. Lágrimas caían de mis ojos. Más allá de la fuerte intuición de que delante de mis ojos se estaba revelando un tesoro escondido, comprendí que se trataba de un discípulo singular de Rabí Shimón, que estuvo sentado frente a él durante años escribiendo e interpretando todo lo que salía de su boca”.
Comenta Moti: “Pensé en papá y también en el abuelo. ¿Qué tenía que hacer ahí, en Argentina, un judío a quien la Torá le representaba todo su mundo? Recordé que cada año, en Simjat Torá, llegaba a su casa un Rav de Buenos Aires,el Rav Frishman z”l, y en los dos días de la festividad se sentaban y estudiaban Torá. No dormían ni descansaban, solamente estudiaban y estudiaban. Durante todo el año el abuelo no tenía con quién estudiar, y cuando llegaba este Rav para Simjat Torá él lo aprovechaba íntegramente para el estudio de la Torá. Yo pienso en su vida allá y no comprendo por qué no inmigró a Eretz Israel. Esto es para mí una incógnita hasta el día de hoy. En el mismo momento en que el Rav Eideles descubria con ojos asombrados de que trataban los manuscritos , sentí que habia dado con un iehudí listo para actuar, y que ,por lo tanto, estaba muy proximo el momento en que el circulo se cerraria”.-
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Exclusivo para “SHAÁ TOVÁ” (publicacion muy
Importante en el mundo religioso)
Asi fueron descubiertas en una caja fuerte en el Bank Hapoalim de Tel- Aviv LAS LECCIONES PERDIDAS DEL MARAN – en arameo, término de respeto, designación de gobernante, Rabino de Rabinos, etc,EL GAON RABI SHIMON SHKOP z”l (z”l - sigla que en idioma hebreo significa: “su memoria sea bendita”). (Aclaración: Gaón – en hebreo – Erudito y también usado como término de respeto).Rabi Shkop era considerado “un Ministro de la Tora”, titulo que se le da a los sabios mas grandes.-
Dentro de una caja fuerte en la oficina de Moti Szuszan, uno de los Directores del Bank Hapoalim, estuvo guardado durante años un tesoro oculto: las lecciones que escribió su abuelo, el Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l, de boca del Gaón Rabí Shimón Shkop z”l.
A lo largo de más de 85 años pasaron los escritos de Rabí Leizer a mano de sus hijos, pero nadie excepto la familia cercana sabía sobre el tesoro oculto, que fue descubierto casi por casualidad por el Rabí Jaim Itzjok Eideles, uno de los grandes Rabanim de Tel-Aviv.
En una conversación con Jonathan Feldman, relatan Moti Szuszan y el Rav Eideles el desarrollo de los acontecimientos que condujeron, después de un esforzado trabajo, y bajo la mirada de los Grandes Rabinos de Israel, a la publicación de los escritos que estremecerían al mundo de la Torá.
Y cuentan acerca de la imagen oculta de quien fuera su escritor y creador, el Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l, que al quedarse en Argentina, pocos supieran sobre su existencia.
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En una pequeña caja fuerte en una de las oficinas de la Dirección General del Bank Hapoalim, en la calle Iehudá Haleví en Tel-Aviv, estuvo guardado durante años un cuaderno viejo y muy voluminoso. De encuadernación marrón, casi desintegrado, y en su interior un manuscrito muy denso y ordenadamente escrito.Ahora, agosto de 2008, estamos sentados en la oficina de Moti Szuszan, uno de los Directores del Bank Hapoalim. Con nosotros se encuentra también la persona que descubrió la gran im portancia de los manuscritos – El Rabí Jaim Itzjok Eideles “shlita” (la palabra “shlita” es una sigla en idioma hebreo que significa: “que viva a lo largo de muchos días, amén”) uno de los Rabinos del norte de Tel-Aviv, quien, desde que el cuaderno fue descubierto, se transformó en uno de los más cercanos amigos de Moti Szuszan.
Moti, un judío de corazón cálido hacia el idishkait (término en idish que significa “esencia judía”) y hacia la Torá, nos recibe a altas horas de la noche en su estudio, situado en un gran edificio de oficinas que pertenecen a la Dirección General del Banco. Con estremecimiento Moti se inclina sobre la caja fuerte, marca el código y saca el sobre blanco con el cuaderno. El Rav Eideles extiende el cuaderno , de tamaño pequeño pero muy voluminoso,delante de mis ojos El hojea ansioso sus delicadas hojas, pues cualquier roce puede destruir lo que todavía queda de este antiguo cuaderno de aproximadamente 85 años concebido en Grodno, ciudad situada en la frontera de Polonia con Lituania. En estos 85 años que pasaron desde entonces, casi nadie supo sobre el tesoro escondido que contiene este cuaderno, que saldrá a la luz en las próximas semanas.
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El primer capítulo de la historia se desarrolló, como hemos dicho, en la Grodno de hace más de 85 años. El segundo capítulo, en Tel-Aviv en 2006.
El Rabino Jaim Eideles, alumno erudito de la Torá, es un Jasid que estudió en la Ieshivá “Nezer HaTorá”, y volvió a su ciudad Tel-Aviv para intentar revivir las raíces judías escondidas en ella desde el principio de sus días, cuando Tel-Aviv era un lugar para Escritores y Jajamim, Admorim (“Admor” es una sigla en idioma hebreo que significa: nuestro Señor, nuestro Maestro, nuestro Rabino), Rabinos y hombres de ética. El Rabino Eideles, que dirigía como Moré el Tribunal de los Shtern, fundó hace unos años el “Centro para la Difusión de la Halajá en el Pueblo y Fortalecimiento del Vínculo con la Tradición”, y activa constantemente en las diferentes zonas de Tel-Aviv para acercar a sus habitantes al espíritu del “ídishkait” oculto en cada uno de ellos.
“Yo estaba dando una clase de Guemará” (La Guemará es el comentario y análisis que completa la Mishná – base de la ley judía oral. La Mishná junto con la Guemará recibieron conjuntamente el nombre de Talmud), cuenta el Rav Eideles, “cuando un alumno dijo que uno de sus amigos tenía un cuaderno con un tesoro oculto de escritos del Rashash” (Rashash es una sigla en hebreo que significa: Rabí Shimón Shkop. Rabí Shimón Shkop – nacido en Lituania, 1860-1939, fue Rosh Ieshivá y escribió el libro “Shaarei Iósher” que significa: “PUERTAS DE RECTITUD”) que aún no habían sido publicados”. Me dijo: “Te voy a dar su teléfono, se llama Moti Szuszan, hablá con él”. “El Rav Eideles se comunicó conmigo esa misma noche”, cuenta Moti Szuszan, “quería oír de qué escritos se trataba exactamente”. Le dije que viniera a mi oficina para ver. Se entusiasmó muchísimo y quiso venir en ese mismo momento. Le dije: “paso a paso, vamos a esperar hasta mañana. Este cuaderno esperó 80 años, va a esperar una noche más”.
El Rabino Eideles tuvo un encuentro con Moti Szuszan en su oficina. Moti sacó de la caja fuerte un cuaderno voluminoso con una vieja encuadernación: un manuscrito que había pertenecido a su abuelo, el Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l.
“Yo abro el cuaderno y frente a mis ojos asombrados descubro en la densa escritura cientos y cientos de lecciones sobre muchos capítulos de la Mishná”.
El viejo cuaderno fue redactado por el abuelo de Moti, El Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l, quien escribió con su letra prolija y ordenada, las lecciones que había escuchado en su juventud. El Rav Eideles pide a Moti que le cuente un un poco sobre su abuelo para intentar comprender quién era el autor de esos manuscritos. Rabí Leizer, oriundo de Lituania, vivió la mayor parte de su vida en la ciudad de La Plata en Argentina, adonde llegó desde Europa oriental, después de haber estudiado en una Ieshivá en Grodno. Escucha los relatos, mira otro poco los escritos, y la punta del hilo comienza a bordar en su cabeza en dirección hacia la identidad de las lecciones y su verdadera magnitud.
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Descubrimiento estremecedor
Silenciosamente, sin que nadie supiera o escuchara sobre esto, el Rav Eideles trabajó durante los dos últimos años sobre estos escritos que están por estremecer al mundo de la Torá. En secreto estuvieron los Grandes de la Torá y de la generación y los grandes dirigentes de las Ieshivot, que acompañaron todo el proyecto desde el comienzo hasta el final. Circulaba en las Ieshivot la información sobre las nuevas clases del Marán de la Torá, el Gaón Rabí Shimón Shkop z”l – que durante 85 años nadie se detuvo a mirar. Pero nadie sabía de qué se trataba ni de qué época era.
La gran pregunta que nos hacemos, después de un descubrimiento estremecedor como éste, es: ¿cómo durante 80 años no se supo sobre las lecciones singulares que complementan la Torá del Rashash así como están en nuestras manos hoy día? Detrás de la respuesta a esta pregunta hay una historia sorprendente, la historia de vida del Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l.
Rabí Leizer fue uno de los grandes discípulos sabios, un Gaón cuyo único objetivo fue la Torá, alumno apegado a Rabí Shimón Shkop, que vivió casi toda su vida en la Argentina, sin que nadie supiera sobre su existencia, y sin que entrara al santuario del esplendor de los Grandes del mundo: los alumnos del Rashash de Grodno.
Su imagen todavía es una incógnita. Nunca explicó a sus hijos ni a sus nietos los motivos que lo llevaron a permanecer toda su vida en Argentina, al mismo tiempo que intentaba estimular a los iehudim que resolvian emigrar a Eretz Israel.
A pesar de esto y con todo esto trataremos de revelar, dentro de lo posible,la imagen oculta de Rabi Leizer.
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El silencioso de La Plata
Para comprender un poco acerca de Rabí Leizer hay que observar muy bien a su nieto – Moti Szuszan, un judío sencillo y modesto, quien a pesar de su importante cargo, se aleja de toda publicidad o propaganda. Fue difícil hasta que pudimos entrevistarlo y no aceptó fotografiarse.
En el corazón de Moti, a pesar que él no se autodefine como seguidor de la Torá y las Mitzvot, arde la llama judía, o como él dice: “ídishkait desde los kishkes” (en idish: intestinos). El se dedicó por completo los últimos dos años, junto con el Rav Eideles, a llevar el cuaderno de lecciones del Rashash a su fin, para que el mundo de la Torá tenga el privilegio de disfrutarlo y aprovecharlo a la mayor brevedad posible.
“Tres razones me llevaron a comenzar con esta historia. La primera es el hecho de que los escritos del abuelo estuvieron guardados durante años y no se hizo nada con ellos. La segunda es mi papá, z”l, que ya en vida intentó por varios caminos imprimir el libro pero no lo logró. La tercera es para dos iehudim que van a estudiar el libro. ¿Y por qué dos? Porque dos iehudim no van a decir lo mismo, uno leerá y dirá algo y el otro dirá otra cosa. Si esos dos iehudim leen el manuscrito yo habre hecho mi parte; lo demás ya dependerá de ellos”. Yo le digo a Moti que el libro lo estudiarán mucho más que dos iehudim.
El Gaón Rabí Leizer Szuszan z”l falleció en el año 1984 en la ciudad de La Plata - Argentina, adonde llegó desde Grodno en el año 1931. “Al principio estuvo en las Colonias que fundó el Barón Hirsh en las provincias del Este del país, y de ahí pasó a La Plata, ciudad en la que viven aproximadamente medio millón de habitantes. En La Plata ofició Rabí Leizer como Rabino en una Kehilá (Comunidad) de unos 3000 judíos que vivían allí. El cumplía con todas las funciones religiosas que exigía la Comunidad. El era el Shojet (Matarife), el que se ocupaba de los servicios fúnebres, el Rabino que hacía los casamientos,el que respondia a todas las consultas religiosas y/o eticas de los miembros de la comunidad,etc.etc.
La actividad comunitaria-religiosa era frondosa, pero los judíos estaban muy lejos del cumplimiento de la Torá y las Mitzvot. Moti, que hasta su juventud estuvo en La Plata, recuerda que durante años, principalmente los últimos años, era muy difícil conseguir Minián para las Tefilot.
“Cuando la abuela Jave falleció el abuelo ya estaba débil. Como no podía llegar a la Sinagoga, las Tefilot pasaron a recitarse en su casa,en la que sus hijos construyeron un pequeño shil, pero, como dijimos, no era fácil lograr Minián. Yo, en ese entonces todavía no era Bar Mitzva, y lamentaba no poder ayudar en esto”
Rabí Leizer era callado por naturaleza y, a pesar de que sus hijos y nietos intentaban hacerlo hablar para saber sobre su vida en Europa oriental de antes de la guerra y sobre la vida en las Ieshivot donde estudió, él no relataba prácticamente nada. “Desde su muerte estoy atesorando cada pedacito de información que encuentro sobre su vida”.
Una informacion inportante que hace a la autenticidad de los escritos fue la siguiente: en vida de Rabi Leizer aparece en los diarios judios del mundo la noticia del fallecimiento de un Rav muy muy importante en Jerusalem: el Gaon Rabi Jaim Smulevich en cuya levaia hubieron mas de 100.000.- personas.- Por boca de Rabi Leizer se enteran sus hijos que dicho Rav habia sido compañero de estudio de Rabi Leizer en sus dias de estudio en la Ieshiva del Rashash Shkop.Y mas que eso: Rabi Shmulevich y Rabi Leizer formaban la “yunta” (jevruta) de estudio,discusion e interpretacion de todos los temas.-- De la comparacion de los manuscritos de Rabi Leizer y del Libro de las Memorias de Rabi Shmulevich, que publico el Instituto de Ierushalaim, surge un notable parecido en su esencia,por lo que no cabe duda que se trataba de distintas interpretaciones pero de las mismas clases.-
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El mundo de la Torá espera
Moti Szuszan recuerda su infancia, cuando llegaba a la casa del abuelo, Rabí Leizer. “Los viernes por la tarde llegábamos a la casa del abuelo para comer con él la cena de Shabat. Si hay algo que recuerdo de él son las canciones que cantaba. Tenía una hermosa voz, a diferencia de sus tres hijos, mi papá y sus dos hermanos”.
Le pregunto a Moti si recuerda las canciones que el abuelo le cantaba, y canta un poquito de “lomir ale…”.
Rabi Leizer trabajaba para su sustento como Shojet en la ciudad. Se levantaba a las 2y30 horas de la madrugada, viajaba a hacer su tarea durante algunas horas, y volvía a casa a continuar con su estudio.
Cuando Moti Szuszan tenía 17 años abandonó la Argentina siguiendo las huellas de sus hermano y pasó a vivir solo en Eretz Israel. “Cuando vine a despedirme del abuelo me dijo: “Yo sé que tú no eres fuerte en mitzvot, pero la mitzvá de poblar Eretz Israel la vas a cumplir…”. Después de mí llegó a Israel toda nuestra familia, pero el abuelo prefirió quedarse ahí. Con el correr de los años la familia se enteró del cuaderno que tenía el abuelo, aunque no sabían de qué se trataba. Si bien él nunca expresó explícitamente su voluntad de imprimir sus escritos, para todos nosotros estaba claro que él quería hacer algo con esto”.
Después del fallecimiento del abuelo papá volvió a Israel junto con el cuaderno. En 1993 falleció papá y el cuaderno pasó a mis manos. Esto significó para mí un testamento no escrito: el manuscrito debía salir a la luz.
Luego que el Rav Eideles comprendiera con certeza que se trataba de lecciones del Rashash, y luego que se supiera la gran cercanía entre Rabí Leizer y el Rashash (Rabi Leizer fue el “Jozer”(el que repite ,repasa y explica) de Rabi Shimon,o sea al que luego de cada clase se acercaban los alumnos que no habian comprendido para que les explicara y aclararara cada leccion), el material fue fotocopiado en óptima calidad para conservar su origen, y los manuscritos fueron entregados a expertos a los efectos de ser descifrados. Los expertos trasladaron todo el material a un texto legible, cuya revisión y redacción comenzó a hacer el Rav Eideles.
“Intentamos llegar a los ultimos alumnos sobrevivientes del Rashash y afortunadamente localizamos al Rosh Ieshiva de Lucerna,Suiza,el Gaon Rabi Itzjak Dov Kopelman shlita,un judio de 104 años cuya cabeza funciona como la de un joven.- Le hicimos llegar los escritos para ver si los reconocia y su reaccion fue:!! Rescatenlos!! El sabia perfecta y detalladamente las halajot en las cuales se detenia Rabi Shimon y recordaba parrafos enteros que fueron escritos por Rabi Leizer.-
EL CIRCULO SE CIERRA
EL Rav Eideles decidio llegar a la casa del MARAN Gaon Rabi Eliashiv shlita a fin de recibir la bendicion para la publicacion del libro.- El Rabi Eliashiv quiso tener tambien la aprobacion de otros importantes Rabinos,los que no dudaron en darla,luego de lo cual el dio su total aprobacion.-
Uno de los Rabinos que dio su aprobacion le dijo a Rabi Eideles: “Quizas la meta de tu llegada a Tel Aviv , a la Rabanut, haya sido este estremecedor descubrimiento”
A lo largo de todo el trabajo de descifrar las lecciones, la aceptación de los acuerdos, y la publicación, estuvo Moti Szuszan, involucrado ademas en cada detalle,a partir que comprendiera que es socio y partícipe de un acontecimiento que tendrá un lugar preponderante en el mundo de la Torá.
Próximamente saldrán a la luz sólo una parte de las lecciones – las lecciones de Baba Metsía (uno de los tratados del Talmud). Por el momento el Rav Eideles está trabajando sobre las lecciones de los tratados escritos, Nedarim y Guitín (otros tratados del Talmud), parcialmente escritos en idish lituano, lo cual requiere mayor tiempo para descifrarlos.
“Recuerdo el momento en que llegué aquí, a la oficina –cuenta Rabí Eideles– sosteniendo por primera vez en mis manos el cuaderno que escribió Rabí Leizer z”l, testimoniando en forma particular y única las clases de su Rabino. Lágrimas caían de mis ojos. Más allá de la fuerte intuición de que delante de mis ojos se estaba revelando un tesoro escondido, comprendí que se trataba de un discípulo singular de Rabí Shimón, que estuvo sentado frente a él durante años escribiendo e interpretando todo lo que salía de su boca”.
Comenta Moti: “Pensé en papá y también en el abuelo. ¿Qué tenía que hacer ahí, en Argentina, un judío a quien la Torá le representaba todo su mundo? Recordé que cada año, en Simjat Torá, llegaba a su casa un Rav de Buenos Aires,el Rav Frishman z”l, y en los dos días de la festividad se sentaban y estudiaban Torá. No dormían ni descansaban, solamente estudiaban y estudiaban. Durante todo el año el abuelo no tenía con quién estudiar, y cuando llegaba este Rav para Simjat Torá él lo aprovechaba íntegramente para el estudio de la Torá. Yo pienso en su vida allá y no comprendo por qué no inmigró a Eretz Israel. Esto es para mí una incógnita hasta el día de hoy. En el mismo momento en que el Rav Eideles descubria con ojos asombrados de que trataban los manuscritos , sentí que habia dado con un iehudí listo para actuar, y que ,por lo tanto, estaba muy proximo el momento en que el circulo se cerraria”.- | | | | | | Volver al listado |
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