La fuerza

Estamos en la semana previa a Rosh HaShaná. Como tal, se entiende que es una semana de preparación. Ahora bien, uno se podrá preguntar ¿qué preparación es necesaria? El mes de Elul sirve como espacio de tiempo para hacer una retrospectiva de lo ocurrido a lo largo del año pasado y para fijar las bases del año siguiente en términos de los aspectos en los cuales uno puede mejorar (y siempre los hay…).

La lectura de la Torá semanal tiene una relación profunda con la época del año en la que se lee esa sección particular. Previo a Rosh HaShaná se lee (siempre) la parashá Nitzavím – parados (a veces también Vaiélej – fue).

El Baal Shem Tov solía decir que al mes de Tishrei, el primero del año siguiente, lo bendice Di-s directamente. Es decir, cada shabat previo al comienzo de un mes, se bendice al nuevo mes en la sinagoga. Pero el shabat previo al mes de Tishrei, no se hace esta bendición. Porque Di-s mismo es quien bendice a los meses y, con esa fuerza Divina, el pueblo judío bendice a los otros 11 meses.

¿En qué consiste la bendición? El nombre de la parashá nos lo enseña: Nitzavím – parados firmes. La Torá cuenta que Moshé habló al pueblo judío y les dijo «Ustedes están hoy parados firmes frente a Di-s, su Señor» y continúa detallando todos los tipos de judíos, desde los niveles inferiores hasta los superiores.

La bendición es esa misma, la fuerza para estar parados firmes frente a Di-s, nuestro Señor. En otras palabras: hoy vivimos tiempos en los cuales la identidad judía genuina se diluye entre las costumbres e idiosincrasias de la sociedad (Di-s libre y guarde). En las escuelas no se enseña como corresponde, en las casas no se respira un «aire judío» (llámese colocar mezuzot, comer casher, respetar shabat, etc. acciones que llevan a la familia a sentir un ambiente diferente dentro de la casa). Esto lleva indefectiblemente a la pérdida de nuestros valores y, consecuentemente, de nuestro pueblo. ¿De dónde podemos sacar fuerzas para no sucumbir ante la abrumadora mayoría?

Tenemos que saber que, antes de Rosh HaShaná, Di-s nos bendice con firmeza, con una fuerza interior para poder superar las dificultades de vivir en el Exilio (sea diaspórico o no) y llevar adelante una vida judía genuina, basada en el estudio de Torá y la observancia de las Mitzvot.

Que sea la voluntad de Di-s, que junto con esta firmeza seamos todos bendecidos con Salud, Hijos y Sustento de sobra, tanto en lo espiritual como en lo material y ambos unidos, de manera que todos tengamos una ktivá veJatimá tová, leShaná tová uMetuká – que seamos inscriptos y sellados para bien, para un año bueno y dulce.

Artículo escrito por

El Rabino Tuvia vive en la ciudad de La Plata, Argentina junto a su familia y es el director del Beit Jabad La Plata. Suscríbete a su canal de Youtube haciendo click aquí

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