Número: 272
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Editorial - Inteligencia aplicada
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Vida Judía - El descanso de Shabat
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Mensaje del Rebe - Oscuridad en serio
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Torá semanal - Vaietzé
Editorial - Inteligencia aplicada
En la sección de esta semana leemos, entre otras cosas, sobre la relación entre Iaacov y su suegro, Laván. En la Torá, Laván es llamado "Laván haAramí", Laván el arameo. Sin embargo, nuestros sabios nos muestran que dentro de la palabra aramí se encuentra la palabra ramaí - embustero, en hebreo.
Ahora bien, Iaacov mismo ganó su nombre por su forma de superar a su hermano Eisav (como él mismo dice (Bereshit 27:36): "fue más listo que yo" al haber comprado la primogenitura y haberse quedado con las bendiciones de su padre Itzjak). Vemos aquí que hay una similitud entre Iaacov y Laván: ambos, cada uno a su manera, eran "más listos", por así decir. Entonces, ¿Qué diferencia a Iaacov de Laván?
Estrictamente hablando Laván era un mentiroso declarado abiertamente, mientras que Iaacov era solamente "más listo", es decir, sin recurrir a métodos prohibidos, se salía con la suya (ya que, en realidad, habiendo comprado la primogenitura legalmente, las bendiciones le correspondían a él, sólo que el asunto no era públicamente sabido por alguna razón...).
Esto podemos verlo en los nombres mismos que la Torá le da a cada uno: Iaacov indica directamente y reveladamente el concepto de ser más inteligente (como en el versículo citado, ver Rashi y Onkelus ahí). Y así se comportaba, como una persona simple, pero no por eso tonta. Mientras que en el caso de Laván, su nombre significa "blanco", mostrándose como una persona bondadosa y sincera externamente, pero siendo en el interior un embustero y engañoso. Por eso la Torá no dice directamente "Laván el embustero", sino que dice "el arameo" y debemos recurrir al orden de las letras para ver su verdadero interior: por afuera era bueno, pero por dentro malo.
La cualidad más sobresaliente de Iaacov era la verdad. Y esto se expresa en que su interior era igual que su exterior.
Tomando esto en cuenta podemos ver que Iaacov y su estadía en Jarán, en la casa de Laván simboliza las dificultades cotidianas de cada persona en su misión de hacer de sí mismo y del mundo a su alrededor una morada para Di-s: La sociedad se presenta como Laván, con propuestas interesantes y tentadoras, que por fuera parecen ser positivas, pero por dentro son opuestas a los principios y valores de la Torá y, por ende, son negativas. Y nosotros debemos actuar como Iaacov, siempre atentos a los embates del mundo, como quien diría en Argentina, "gambeteando a los rivales" con inteligencia, evitando las dificultades en nuestro acercamiento a Di-s.
Bendiciones y éxitos,
Rabino Tuvia Serber
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Vida Judía - El descanso de Shabat
Shabat es una isla en el tiempo. Desde la puesta del sol del viernes hasta la noche del sábado, trascendemos todas nuestras preocupaciones materiales. Di-s creó durante seis días y el séptimo descansó. Descansando en Shabat, atestiguamos sobre la creación del mundo y sincronizamos nuestras vidas con el ciclo de creación y descanso divinos.
El "trabajo", en relación a Shabat, no se trata de esfuerzo físico, sino de lo que la Torá considera trabajo creativo. Por ejemplo, escribir y cocinar están prohibidos, mientras que cargar un mueble dentro de un cuarto no.
Independientemente de la ocupación personal, en Shabat no se debe trabajar. Tampoco se puede ir de compras o realizar cualquier otra transacción comercial.
El teléfono, la televisión, la computadora y la lavadora de platos se silencian, ya que no se debe activar ningún aparato eléctrico en Shabat. Al respecto de aires acondicionados o estufas, se pueden encender antes de Shabat y/o utilizar temporizadores que los activen automáticamente.
Todo cocinado y horneado se debe hacer antes de Shabat. Tampoco se deben tocar objetos que se relacionen con las actividades mundanas, como el dinero, fósforos o un lápiz.
No se debe andar en auto, ómnibus, tren o avión. Tampoco pueden cargarse objetos en la calle.
Todas las leyes de Shabat se suspenden en caso de una emergencia con peligro de vida. Por ejemplo si una mujer está por dar a luz, se puede llamar a un taxi para ir al hospital, etc.
El espíritu del descanso en Shabat es tan importante como su aspecto técnico: evite hablar de negocios y otros asuntos mundanos. Shabat es un momento para asuntos espirituales, estudio de Torá, rezo y tiempo de calidad con la familia.
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Mensaje del Rebe - Oscuridad en serio
No tomes al mundo y su oscuridad tan seriamente, no es tan real como finge ser.
Es solamente una creación y es recreada desde la nada absoluta en cada instante. La única cosa real es su razón de ser: que la ilumines.
Adaptado de las obras de Rabí Menajem Mendel de Lubavitch (1902-1994)
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