Número: 284

  1. Editorial - Tomar a Di-s
  2. Vida Judía - Lavado de Manos - Netilat Iadaim
  3. Mensaje del Rebe - En el trabajo de Nuestras Manos
  4. Torá semanal - Trumá

Editorial - Tomar a Di-s

La sección de esta semana se llama "Trumá" que se traduce, generalmente, como donación. La Torá relata sobre la construcción del Mishkán, el Santuario móvil donde se realizaban las ofrendas. A tal efecto, cada persona participó con varios tipos de donaciones, dos fijas y una variable, de diferentes materiales y elementos para hacer este edificio móvil.

Ahora bien, por su naturaleza, es un tema que a veces resulta complicado explicar (se trata de una descripción arquitectónica y sin dibujos se necesita de mucha imaginación y visión para entenderlo) y más aún de aplicar, ya que no se habla de cualidades ni experiencias, sino de una serie de materiales y medidas.

Es estos casos, es común recurrir a alguna explicación a otro nivel, es decir, más allá del significado literal de las palabras. Toda la Torá entera puede entenderse en diferentes dimensiones, que son todas reales y existentes a la vez.

La sección empieza diciendo (Shmot 25:2) "Habla a los Hijos de Israel y [que] tomen para mi (veIkju li) donaciones (trumá), de cada hombre de corazón dadivoso, tomarán mis donaciones".

Nuestros sabios se detienen primero en la expresión "que tomen para mi". Debería decir "tomen" o "que tomen", pero, aparentemente las palabras "para mi", están demás, ya que se está hablando de un edificio cuya razón de ser era hacer sacrificios a Di-s y ver cómo El se revelaba en ese lugar físico, entonces, era para Di-s, ¿qué quiere decir "para mi"?. Una de las respuestas reside en profundizar en las palabras hebreas: veIkju li se puede entender como "tómenme a mi", es decir, Di-s está, por así decir, pidiendo que lo tomemos a El.

Inmediatamente viene, continuando con ésta idea, el cómo. Por eso sigue el versículo diciendo "trumá". Esta palabra, cuando jugamos un poco con sus letras hebreas, nos dice Torá y una letra mem, cuyo valor numérico es 40. Esto indica que la forma de, por así decir, tomarlo a Di-s, es a través de la Torá, que fue entregada en el Monte Sinaí, luego de 40 días y 40 noches que Moshe pasó en la cima del monte.

Luego el versículo continúa definiendo quiénes pueden hacer esto de "tomar a Di-s a través de la Torá", diciendo "de cada hombre de corazón dadivoso", o sea, que depende de la voluntad de cada uno tomar a Di-s, no hay impedimentos y barreras.

En resumen, el versículo, desde la explicación más profunda dice así: "Habla a los Hijos de Israel y [que] Me tomen a través de[l estudio de] la Torá [, según la] dadivosidad (voluntad) del corazón de cada hombre".

Bendiciones y éxitos,
Rabino Tuvia Serber

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Vida Judía - Lavado de Manos - Netilat Iadaim

La mesa es como tu altar. Tu eres el Sacerdote. Tu plato de comida es el sacrificio. Entonces, haces el ritual de lavado de manos, dices una bendición y te sumerges para hacer de esos carbohidratos y proteínas una experiencia divina. Esta es la definición jasídica de comer.

Algunas instrucciones sobre el lavado de manos para comer.

1) Sólo se realiza cuando se come pano matzá. El pan es considerado la comida principal.

2) Antes del lavado ritual de las manos, las mismas deben estar limpias, libre de cualquier cosa que obstruya entre el agua y la piel. Netilat Iadaim es un ritual espiritual, no una práctica de higiene.

3) Se deben quitar los anillos, a menos que nunca se saquen.

4) Se llena un recipiente con agua y se vierte tres veces sobre la mano derecha y tres sobre la izquierda (los zurdos, al revés). El agua debe cubrir toda la mano hasta la muñeca. Se acostumbra a usar abundante agua, símbolo de la abundante bendición de Di-s.

5) Luego del lavado se recita la bendición impresa en los libros de rezo.

6) Se secan las manos y no se habla hasta recitar la bendición del pan y haber tragado el primer bocado del mismo.

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Mensaje del Rebe - En el trabajo de Nuestras Manos

La gente imagina que ya que Di-s no es físico, debe estar en los cielos. Pero los cielos, y todas las otras cosas espirituales, son tan creaciones como la tierra.

Menos disonante, más armónico, más lúcido, pero igualmente finito.

Di-s no se encuentra según la capacidad de un lugar de contenerlo, sino por Su deseo de estar ahí. Y lo que El más desea es encontrarse en el trabajo de nuestras manos, arreglando Su mundo.

En los cielos está la luz de Di-s. En el trabajo de nuestras manos está Di-s mismo, la fuente de toda luz.

Adaptado de las obras de Rabí Menajem Mendel de Lubavitch (1902-1994)

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