Número: 275

  1. Editorial - Excelencia
  2. Vida Judía - La Menorá
  3. Mensaje del Rebe - Luz infinita
  4. Torá semanal - Miketz

Editorial - Excelencia

Jánuca es una fiesta muy especial. Cada fiesta judía representa una cualidad de la persona. Así como cada uno tiene varias facetas, como ser padre, marido, profesor o abogado, amigo, músico y demás, cada fiesta que la Torá nos da viene a enfatizar y nutrir un aspecto (o varios) de nuestras vidas.

Una de las cualidades de Jánuca es la excelencia. Me refiero a la capacidad que cada persona tiene de llevar a cabo sus obligaciones o simples tareas de la mejor manera posible. La vida en sí es una continua presentación de desafíos, algunos más simples y otros más complejos, y se requiere de la persona que, ante cada desafío, tome una decisión y resuelva la situación. En esta resolución misma hay niveles: cada persona sabe, en el momento de decidir aplicar una solución, a qué nivel corresponde esa solución, es decir, si es la mejor solución en términos económicos, o en tiempo o en eficacia. Siempre hay un balance y se contemplan las variables para llegar a una solución que va a tener ventajas y desventajas pero que se aplicará porque el peso de lo positivo es mayor al de lo negativo.

Pero hay otro nivel: el nivel en el cual no hay nada de negativo, sólo ventajas. Sólo que, para llegar a ese nivel, se requiere de un esfuerzo extra, de un involucramiento mayor en la situación o, en otras palabras, de una entrega total al objetivo. (Nota: esto no representa una desventaja en sí, ya que el objetivo de cada desafío es revelar el máximo potencial de cada uno, por lo que si una determinada situación es la adecuada para expresar la propia capacidad, el esfuerzo a invertir es la razón de ser del desafío, por lo que de ninguna manera puede considerarse una desventaja, todo lo contrario).

Ese es el nivel de Jánuca. El Talmud (Shabat 21a) define tres formas de encender la Menorá: 1) Cada día una vela por casa, 2) Cada día una vela por cada integrante de la familia y 3) Cada día la cantidad de velas correspondientes a las noches de Jánuca, la primara noche una vela, la segunda dos y así sucesivamente. Lo interesante, es que el Talmud define estos tres niveles como 1) La Mitzvá de Jánuca, 2) Mehadrín, embellecedores (de la Mitzvá) y 3) Mehadrín min haMehadrín, embellecedores de los embellecedores.

Ahora bien, Jánuca es la única Mitzvá en la Torá que todo el pueblo judío eligió cumplir de la mejor manera, la Mehadrín min haMehadrín. Esto demuestra que una de las cualidades que Jánuca viene a desarrollar y enfatizar en el hombre es su capacidad de hacer las cosas de la mejor manera posible. No sólo cumplir con una obligación, sino hacerlo con excelencia.

Que las velas de Jánuca logren iluminar nuestras vidas para revelar nuestros tesoros internos y, a través de la propia redención, lleguemos a la Redención Final, rápido en nuestros días.

Bendiciones y éxitos,
Rabino Tuvia Serber

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Vida Judía - La Menorá

¿Por qué? El encendido de la Menorá en Jánuca fue instituido como una estrategia de publicidad: el mundo entero debe saber que Di-s hace milagros para aquellos que se levantan por la verdad y la justicia.

¿Cuándo? Los Macabeos expulsaron las fuerzas del mal con sus espadas; nosotros lo hacemos con velas. Por eso encendemos la Menorá luego de la puesta del sol. Hay dos excepciones: 1) Viernes a la tarde, encendemos la Menorá antes de las velas de Shabat y, 2) Sábado a la noche, encendemos la Menorá luego del anochecer.

¿Dónde? Donde sea que vive en ese momento. Coloque la Menorá cerca de una puerta, del lado izquierdo, frente a la Mezuzá. Otros tienen la costumbre de colocarla frente a una ventana.

¿Quién? Cada judío, hombre, mujer y niño. En muchos lugares el hombre de la casa enciende la Menorá en representación de toda la familia. En otros lugares cada integrante enciende su propia Menorá.

La Menorá: El milagro de Jánuca ocurrió con aceite de oliva, por eso se elige como el mejor combustible para las velas. Sin embargo, pueden utilizarse velas de parafina o cera. Deben permanecer encendidas por lo menos media hora después del anochecer.

¿Cómo? Reúna a la familia. Encienda la vela Shamash (vela sirviente). De pie, recite las bendiciones apropiadas (puede verlas haciendo click aquí). Encienda las velas desde la más nueva a su izquierda hasta la más vieja, por así decir, a su derecha. coloque el Shamash en su lugar correspondiente. Quédese cerca e las velas al menos media hora. Aproveche el tiempo para contar historias de Jánuca.

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Mensaje del Rebe - Luz infinita

Una luz fuerte es hostil a los ojos. Una luz intensa quemará y destruirá. Un inmenso cuerpo de luz vaporizará todo, tornando moléculas en átomos, átomos en partículas y partículas en energía.

Una luz infinita, sin embargo, no conoce límites. Puede ir a cualquier lado y en cualquier situación. Nada puede decirle al infinito: "¡No puedo soportarte!, ¡Eres demasiado poderoso para mi!", porque, si así fuese, sería una limitación para el infinito.

Ese es el nombre que los cabalistas usan para Di-s, la Luz Infinita. Ningún lugar es demasiado pequeño, ningún momento demasiado insignificante, para que la Luz Infinita se revele en él.

Adaptado de las obras de Rabí Menajem Mendel de Lubavitch (1902-1994)

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