Número: 270

  1. Editorial - Trivialidades importantes
  2. Vida Judía - Consolar dolientes
  3. Mensaje del Rebe - Auto destrucción
  4. Torá semanal - Jaiei Sará

Editorial - Trivialidades importantes

La sección de la Torá de esta semana se llama Jaiei Sara (la vida de Sara). Junto con otras secciones de la Torá, principalmente del libro de Bereshit, es una de las parashot que no contienen preceptos específicos. Es decir, de cada sección, de cada historia aprendemos diferentes cuestiones, ya que la Torá en sí es un libro de enseñanzas de vida, pero hay secciones que no contienen ningún mandato en particular, como respetar a padre y madre, o respetar el Shabat o no robar, y demás preceptos.

Más aún, cuando se analiza la Torá como un libro entero, se puede observar que los relatos de historias y ocurrencias son más abundantes que los preceptos mismos. La Torá utiliza mucho detalle para contar sobre la vida de los patriarcas y sus peripecias, los viajes del pueblo judío a lo largo del desierto con sus idas y venidas que para describir los detalles de algún precepto. Hasta se encuentran preceptos que no están claramente y directamente mencionados sino a través de alguna indicación o derivación, mientras que la historia del encuentro de Eliézer (el sirviente de Avraham) y Rivka (la futura esposa de Itzjak) se relata dos veces y con lujo de detalles. Esto, obviamente, debe tener algún significado.

Una posible idea es que el hecho de observar los preceptos de la Torá no implica que una persona se comporte adecuadamente. Es decir, hay leyes y preceptos que guían la conducta de la persona, pero aún así, sus cualidades emocionales, si bien son mejoradas y refinadas por la observancia misma de la Torá, requieren una dedicación independiente y enfocada para desarrollarse en un buen sentido.

El llegar a ser lo que la gente llama vulgarmente "una buena persona" no depende sólo de la observancia de la Torá, sino, principalmente de las buenas cualidades con las cuales la persona viva su vida cotidiana. Y por eso la Torá utiliza mucha más "tinta", por así decir, en contarnos sobre los buenos comportamientos de nuestros patriarcas y sus refinadas cualidades para que aprendamos de ellas y, cuando se trata de un precepto práctico, lo explica en forma resumida.

La clave está en no leer la Torá como un simple libro de historia, sino de enseñanzas, aún en las cuestiones más triviales de la vida, si la Torá las relata, es porque nos quiere mostrar cómo llevarlas a cabo de una manera adecuada.

Bendiciones y éxitos,
Rabino Tuvia Serber

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Vida Judía - Consolar dolientes

Consolar personas de duelo es una de aquellas situaciones que preferiríamos evitar. Sin embargo, es un acto de bondad y una gran Mitzvá, especialmente durante la semana de shivá (lit. Siete), la semana posterior al fallecimiento de alguien cercano. Y, en realidad, no es tan difícil: lo que realmente se necesita de la persona es que esté ahí.

¿Cómo? Uno debe visitar tan frecuentemente como su compañía es apreciada y beneficiosa. En una shivá tradicional se organizan rezos de mañana, tarde y noche, para recitar el kadish correspondiente, para lo que se requiere un quorum de diez hombres.

Siéntese cerca de los dolientes. Deje que ellos hablen primero. Permítales desviar la conversación a cualquier tema que ellos deseen. Si quieren llorar, acompáñelos. Siempre esté atento para ver si los dolientes quieren estar solos y su presencia molesta.

Cuando eso ocurre, póngase de pie y diga "Que Di-s los consuele junto con los demás que están de duelo por Tzión y Ierushaláim", y retírese.

Más detalles:
- Considere la atmósfera. Evite saludos y despedidas.
- No es necesario traer nada; es su presencia la que consuela y conforta.
- No le diga a doliente: "¿Qué vas a hacer? No puedes cambiar la forma en que el mundo funciona" o frases similares. Cuando una persona fallece es momento de aceptar el decreto Divino con amor.
- Tradicionalmente, no se hacen visitas a shivá en Shabat.
- Si no puede visitar personalmente puede enviar un email o llamar por teléfono.

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Mensaje del Rebe - Auto destrucción

La depresión no es un crimen, pero tira en picada a una persona en un abismo más profundo que cualquier crimen pueda alcanzar.

La depresión es un complot instigado por los elementos auto destructivos dentro de cada uno de nosotros. Una vez deprimida, una persona es capaz de cualquier cosa.

Lucha contra la depresión como contra un enemigo. Escapa de ella como si escapases de la muerte misma.

Adaptado de las obras de Rabí Menajem Mendel de Lubavitch (1902-1994)

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