Número: 259
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Un estudio de su libro Mishné Torá Tema que se trata ahora: Todos los Martes 20hs. |
La sección de esta semana se llama Shoftím, jueces. El versículo (Devarím 16:18) dice: "Jueces y policías pondrás en todas tus ciudades que Di-s, tu Señor, te da". La Torá indica con estas palabras y las sucesivas, que debe haber un sistema de justicia basado en las leyes bíblicas.
La palabra "ciudades" en el original hebreo es sheareja, literalmente "tus portones". Originalmente, los juzgados se encontraban en las entradas de las ciudades, de manera de ser accesibles a todas las personas. Sin embargo, con seguridad, podemos extraer alguna idea adicional del hecho de que las ciudades son denominadas "portones".
Como explicamos varias veces, cada precepto de la Torá, así como cada concepto de la Torá, tiene una aplicación simple, es decir, el cumplimiento de las palabras literales y, además, una infinidad (¡literalmente!) de significados casi figurativos, como enseñanzas aplicables en cualquier lugar y en cualquier época y por cualquier persona, independientemente de si las condiciones para la observancia del precepto se cumplen o no. Lo mismo ocurre en nuestro caso. Aún aquellos que no están en condiciones de ser quienes nombren jueces y policías, pueden aplicar las enseñanzas de este precepto en sus vidas personales.
Nuestros sabios dicen que cada ser humano es un mundo entero. En ese "mundo" hay muchas ciudades, diferentes partes donde se lleva adelante la vida que, en el ser humano, son el pensamiento, la palabra y la acción. Estas ciudades tienen "portones", a través de las cuales se puede entrar e ingresar. A su vez, las puertas se pueden cerrar, de manera de que no se pueda entrar.
Así, cada uno tiene el deber de que, tanto en el pensamiento, en la palabra como en la acción, cuando se trata de algo bueno, como el estudio de Torá o ayudar a un prójimo, abrir las puertas de par en par y, cuando se trata de algo negativo, cerrar los portones de manera de no dejarlo entrar.
De la misma manera ocurre, en otro nivel, que la persona debe controlar los portones de sus ojos, para ver buenas cosas, los portones de sus oídos, para sólo escuchar lo bueno, los portones de la boca, para comer lo apropiado y decir cosas buenas, la nariz y cada uno de los miembros del cuerpo.
En todos los aspectos de la vida uno debe poner "Jueces y policías" en sus "portones" para que, cuando alguna cosa indebida se presente, cerrarlos y no dejar entrar esa cuestión en su vida.
Este comportamiento es especialmente apropiado en el mes de Elul, en el cual recién entramos, un mes de introspección y meditación sobre lo ocurrido durante el año en curso y un mes de determinación de objetivos a ser alcanzados en el próximo año.
A través de la utilización de estos "Jueces y policías" espirituales, que rápidamente podamos cumplir el precepto de "Jueces y policías" verdaderos, tal y cual la Torá lo manda, con la venida de nuestro Justo Mashíasj, rápido en nuestros días.
Ktivá veJatimá tová, leShaná tová uMetuká,
"Que sean inscriptos y sellados para bien, para un año bueno y dulce".
Rabino Tuvia Serber
Elul, el último mes del año judío, es un tiempo para revisar el pasado y observar a dónde uno llegó en la vida. Es una preparación para los venideros "Días Temerosos" de Rosh haShaná y Iom Kipur, cuando resolvemos ser mejores el año entrante.
El tema del mes es retornar al ser esencial, ayudado por la plegaria y caridad. "El rey está en el campo", se dice a modo de ejemplo, significando que la chispa Divina dentro de cada uno está más accesible que en otros momentos del año, siempre y cuando se la busque.
Algunas claves para este mes:
1)Se toca el shofar (cuerno de cabra) cada día, excepto en Shabat.
2)Cuando escribimos una carta o un email, terminamos "Que seas inscripto y sellado para bien, para un año bueno y dulce".
3)Agregamos ciertos salmos al rezo diario, como el 27.
4)Se acostumbra a revisar Tefilín y Mezuzot.
Trabajar por el sustento es bueno. La ansiedad por lograr ese sustento no es buena.
No permitas que tu ser interior se involucre en tu negocio. Ese ser interior debe ser preservado para realizar tu propósito en la vida. Hacer mucho dinero no es tu propósito en la vida.
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